¿QUÉ ES LA TENTACIÓN?
Es la atracción exacerbada o desordenada para hacer, tener o decir algo que va en contra de la de la Palabra de Dios. En el libro de Santiago Cap.1: 13-16 dice:“Cuando alguno es tentado tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno uno es tentado cuando por su propia concupiscencia es atraído y seducido. De allí que la concupiscencia es pues la atracción fatal, o sea la tentación.
Pero la tentación no es el pecado,
sino que es una antesala al pecado, es decir precede al pecado; en Hebreos Cap.
4:15 leemos textualmente: “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda
compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según
nuestra semejanza, pero sin pecado.
No debemos temer, el tentador está vencido, Cristo Jesús lo venció en la cruz del calvario, y el nos ha hecho más que vencedores. Amados, todo lo podemos en Cristo que nos fortalece (filipenses 4:13). Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de dominio propio. El no nos deja ser tentado más de lo que podemos resistir y juntamente con la tentación viene la salida y también podemos acercarnos confiadamente al trono de su gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
El pecado es ceder a la tentación,
es darle rienda suelta a los deseos carnales que batallan en nuestros cuerpos y
en nuestras mentes dejándonos expuestos a la muerte. Santiago 1:15 “Entonces la concupiscencia,
después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da
a luz la muerte.
¿QUIÉN ES EL TENTADOR?
Mateo 4:1, 2,3 nos revela quien es el tentador. “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu
al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado
cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le
dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.”
Pero Bueno es Dios que juntamente con la tentación nos da la
salida “No nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es
Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que
dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 1
Corintios 10:13.
No debemos temer, el tentador está vencido, Cristo Jesús lo venció en la cruz del calvario, y el nos ha hecho más que vencedores. Amados, todo lo podemos en Cristo que nos fortalece (filipenses 4:13). Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de dominio propio. El no nos deja ser tentado más de lo que podemos resistir y juntamente con la tentación viene la salida y también podemos acercarnos confiadamente al trono de su gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
¿QUÉ HACER ANTE LA TENTACIÓN?
Dos cosas nos ha dicho el Señor y muy importantes con las
cuales vencemos de antemano las
tentaciones: VELANDO Y ORANDO. Mateo 26: 41 “Velad y orad”, para que no entréis
en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
Velar es estar en guardia y prevenido para recibir al Señor.
La vigilancia nos caracteriza como buenos siervos que esperan el regreso de Jesús;
consiste en mantenerse en estado de alerta y sin apego por los placeres
temporales de este mundo y de los bienes terrenales. No sabemos ni el día ni la
hora de su venida, por tanto siempre debemos orar así: Señor no nos dejes caer
en tentación y líbranos del mal. Solo velando y orando seremos semejantes a las
vírgenes prudentes.
Observamos en el libro de Génesis Cap 3:1-6 de como Eva atraída y seducida por su propia
concupiscencia, coqueteó con el pecado charlando con la serpiente, acercándose
al pecado, creyéndole al tentador, quien es el padre la mentira, él le dijo NO
MORIRÉIS. Eva acarició el pecado cuando vio que el árbol era bueno para comer,
agradable a los ojos, y codiciable para alcanzar sabiduría, luego concibió el
pecado, porque tomó el fruto y después de haberlo consumado (lo comió y dio a
Adán), dio a luz la muerte.
Dice la Biblia que la paga del pecado es muerte, pero la
dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús. Cristo vino a darnos vida y vida
en abundancia. Los pensamientos de Dios son de continuo bien y paz para sus
hijos. Cuidemos nuestros ojos, nuestra boca, nuestra mente, guardemos todo
nuestro ser para Cristo, los que somos de Cristo hemos crucificado nuestra
carne con sus pasiones y deseos, (Gálatas 5:24). El es el dueño de nuestras vidas, y si alguna
vez caemos en tentación, dice su palabra en
1 Juan 1:9 “Si confesamos
nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos
de toda maldad.”
Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque
cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha
prometido a los que le aman. Santiago 1:12

